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Semana Europea de la Prevención de Residuos
Del 22 al 30 de noviembre el foco está en los RAEE
La European Week for Waste Reduction es una campaña europea que, cada noviembre, anima a reducir, reutilizar y reciclar mejor nuestros residuos a través de acciones y actividades de sensibilización. Nació para acercar la prevención de residuos a la vida diaria y hoy suma miles de iniciativas coordinadas en colegios, comercios, administraciones y asociaciones. Durante la semana es habitual ver talleres de reparación, puntos de intercambio de objetos, retos para comprar sin envases, visitas a instalaciones y mediciones sencillas para conocer cuánto residuo generamos en casa o en el trabajo y cómo reducirlo al día siguiente.
Este año el tema central son los RAEE, los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos. Hablamos de todo lo que lleva enchufe, cable o batería, desde móviles y portátiles hasta pequeños electrodomésticos, juguetes electrónicos y luminarias. También entran mandos, cargadores, cables, cepillos de dientes eléctricos, altavoces, patinetes con batería y bombillas de bajo consumo. Muchos RAEE muestran el símbolo del contenedor tachado, que indica que no deben tirarse a ningún contenedor convencional. Su gestión correcta permite recuperar metales como cobre y aluminio, además de componentes valiosos presentes en placas, imanes o baterías.
Son residuos con valor si se gestionan bien porque contienen metales y componentes recuperables, pero se convierten en un problema cuando acaban donde no deben. En un contenedor equivocado pueden provocar incendios por baterías de litio, contaminar otros materiales y obligar a rechazar cargas enteras. En el entorno doméstico, guardarlos durante años en cajones bloquea recursos que podrían volver al ciclo como materias primas secundarias. Entregarlos en su canal evita todo eso y reduce la extracción de materiales nuevos.
La clave está en alargar su vida útil, donar lo que aún funciona y entregar lo que no a los puntos de recogida autorizados. Así los materiales vuelven al ciclo y evitamos problemas innecesarios.
Para la entrega final, sirven los puntos limpios, las campañas municipales, las tiendas que recogen al comprar un aparato nuevo y los contenedores específicos que algunos comercios instalan para pilas, bombillas o pequeños electrónicos. Si es voluminoso, la recogida a domicilio con cita previa (llamando al 010, en Zaragoza).
Cada gesto suma durante la semana y el resto del año.