
Europa contra el desperdicio textil: tira la ropa que no usas y recupera dinero
16 octubre 2026El 2027 está cada vez más cerca y, antes de que termine el año, es importante hacer una recapitulación de los avances en sostenibilidad que se han hecho en los últimos meses. Entre ellos, destacan las nuevas normas sobre los envases de la Unión Europea (UE), con el objetivo de «proteger el medioambiente y la salud de las personas».
El Reglamento (UE) 2025/40 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de diciembre de 2024, sobre los envases y residuos de envases, entró en vigor el pasado 12 de agosto de 2026. Aunque aún haya plazos de cumplimiento que se aplicarán más adelante, esta nueva normativa supone un paso para reducir los residuos generados por los Estados miembro y facilitar el reciclado a la ciudadanía.
En concreto, el organismo ha establecido este año que requisitos para la fabricación y la composición de todos los envases introducido en el mercado de la UE. También empezarán a exigir que los envases sean reutilizables o valorizables, con el fin de que puedan volver a usarse o convertirse en otra cosa después de su uso.
Además, como anunciamos en el CTRUZ, se prohibirán gran parte de los envases de un solo uso cuando existan alternativas más sostenibles a partir de 2030. Esto afectará a las monodosis de kétchup u otras salsas, de aceite, de sal, de azúcar, las botellitas de champú de los hoteles, etc.
El reciclaje de envases será más fácil
Con estas medidas, el objetivo principal de la UE es producir menos residuos. La idea es que los envases de plástico comiencen a fabricarse parcialmente a partir de contenido reciclado y que, a medida que pase el tiempo, entre 2030 y 2040, el porcentaje de uso de material reciclado vaya creciendo.
Según datos compartidos en 2022 por el Parlamento Europeo, cada habitante de los Estados miembro generaba una media de 36,1 kg de residuos de envases de plástico al año. Esto supone un gran impacto medioambiental, pero la UE busca reducir la huella al exigir que los envases sean completamente reciclables antes del 2030.
Asimismo, el packaging deberá contar con unas etiquetas y colores claros que faciliten la clasificación de los residuos para su reciclado. El etiquetado indicará de qué están hechos claramente, dónde depositarlos y cómo devolverlos para su reutilización. De este modo, la UE espera que la ciudadanía europea recicle más.
Desde Bruselas, también apelan a una reducción de envases innecesarios y el espacio vacío en los envíos. En suma, se impulsará los sistemas de depósito, devolución y retorno, como el que España comenzó a aplicar en noviembre de 2026, que incentiva el reciclaje al entregan dinero por cada envase devuelto.
Con el fin de que las marcas apuesten por materiales reciclables, la UE penalizará a aquellas que usen los que no lo son o contenido perjudicial para el medioambiente. Las empresas que no lo hagan deberán cubrir los gastos para eliminar los residuos. También se restringirán las sustancias químicas «eternas» (PFAS) en los envases de los alimentos, por considerarse «nocivas y cancerígenas».